1 Vayeira, וַיֵּרָא Gn 18:1-22:24

PARASHÁ 04 VAYERÁ: SE LE APARECIÓ

Bereshit/Gén. 18:1-22:24

PRIMERA ALIYÁ

18 YAHWÉH se le apareció [a Avraham] en la encina de Mamré; estaba sentado a la entrada de la carpa cuando el día calentaba.

2 Al levantar la vista vio a tres hombres de pie cerca de él. Tan pronto los vio corrió desde la entrada de la carpa para saludarlos, e inclinándose hasta el suelo

3 dijo: “YAHWÉH, si tienen la bondad, no se retiren de su siervo.

4 Permitan que se traiga un poco de agua para que se laven los pies y se recuesten bajo el árbol.

5 Y déjenme prepararles un bocado de comida para que se reconforten; entonces podrán seguir, ya que han pasado por el camino de su siervo”. Ellos respondieron: “Haz así como has dicho”.

6 Avraham se apresuró a ir a la carpa de Sarah y dijo: “¡Pronto, unos veinte kilos de la mejor harina! ¡Amásenla y hagan tortas!”

7 Y Avraham corrió a la vacada, tomó un becerro, tierno y selecto, y se lo entregó al criado, quien se apresuró a prepararlo.

8 Tomó cuajada y leche, y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos; y los esperó debajo del árbol mientras ellos comían.

9 Ellos le preguntaron: “¿Dónde está tu esposa Sarah?” Y él respondió: “Allá, en la carpa”.

10 Entonces uno dijo: “Yo volveré a ti el año que viene, ¡y tu esposa Sarah tendrá un hijo!” Sarah estaba escuchando a la entrada de la carpa, que quedaba detrás de él.

11 Sucedió que Avraham y Sarah estaban viejos, avanzados en edad; Sarah había cesado de tener la costumbre de la mujer.

12 Así que Sarah se rio para sus adentros, diciendo: “¿Tendré placer después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?”.

13 Entonces ADONAY le dijo a Avraham: “¿Por qué se rio Sarah, diciendo: ‘¿Tendré de veras un hijo, como soy de vieja?’

14 ¿Hay algo demasiado difícil para YAHWÉH? Yo volveré a ti al tiempo señalado por este tiempo el año que viene, y Sarah tendrá un hijo”.
DEVARIM YAHWÉH

15 Sarah mintió diciendo: “Yo no me reí”, porque estaba asustada. Pero él respondió: “Tú te reíste”.

16 Los hombres partieron de allí y miraron hacia Sedom, mientras Avraham caminaba con ellos para despedirlos.

17 Ahora bien, YAHWÉH había dicho: “¿Ocultaré de Avraham lo que voy a hacer,

18 siendo que Avraham se va a convertir en una nación grande y populosa y todas las naciones de la tierra se bendecirán por medio de él?

19 Porque Yo lo he escogido, para que instruya a sus hijos y a su posteridad a observar el camino de YAHWÉH haciendo lo que es justo y correcto, para que YAHWÉH le cumpla a Avraham lo que le ha prometido”.

20 Entonces YAHWÉH dijo: “¡La injuria de Sedom y Amoráh es tan grande, y tan grave su pecado!

21 Voy a bajar a ver si en verdad han actuado según el clamor que me ha llegado; y si no, lo sabré”.

22 Los hombres se dirigieron de allí a Sedom, mientras Avraham se quedó de pie ante YAHWÉH.

23 Avraham se acercó a preguntar: “¿Exterminarás al justo junto con el malvado?

24 Tal vez haya cincuenta justos en la ciudad; ¿arrasarías entonces el lugar y no lo perdonarías por amor a los cincuenta justos que hay en él?

25 ¡Lejos esté de ti el hacer tal cosa, traer la muerte sobre el justo igual que sobre el malvado, de modo que le vaya igual al justo que al malvado! ¡Lejos esté de ti! ¿No actuará con justicia el Juez de toda la tierra?”

26 Y YAHWÉH respondió: “Si encuentro en la ciudad de Sedom cincuenta justos, perdonaré todo el lugar por amor a ellos”.

27 Avraham habló de nuevo: “Ahora me aventuro a hablarle a YAHWÉH, yo que no soy más que polvo y ceniza:

28 ¿Qué tal si de los cincuenta faltaran cinco? ¿Destruirías todo el lugar por falta de cinco?” Y él respondió: “No lo destruiré si encuentro allí cuarenta y cinco”.

29 Pero él le habló otra vez y dijo: “¿Qué tal si se encuentran allí cuarenta?” Y él respondió: “No lo haría por amor a los cuarenta”.

30 Entonces dijo: “No se enoje YAHWÉH si prosigo; ¿Qué tal si se encuentran allí treinta?” Y él dijo: “No lo haré si encuentro allí treinta”.

31 Y continuó: “Me aventuro de nuevo a hablarle a YAHWÉH: ¿Qué tal si se encuentran allí veinte?” Y él contestó: “No la destruiría, por amor a los veinte”.

32 Y dijo: “No se enoje YAHWÉH si hablo una última vez: ¿Qué tal si se encuentran allí diez?” Y él respondió: “No la destruiría, por amor a los diez”.

33 Cuando YAHWÉH acabó de hablar con Avraham, se retiró; y Avraham regresó a su lugar.
DEVARIM YAHWÉH

19 Los dos mensajeros llegaron a Sedom al anochecer, cuando Lot se hallaba sentado a la puerta de Sedom. Cuando Lot los vio, se levantó para saludarlos e, inclinándose con el rostro hacia el suelo,

2 dijo: “He aquí, les ruego mis señores, vengan a la casa de su siervo para que pasen la noche y se laven los pies; después podrán proseguir su camino temprano”. Pero ellos dijeron: “No, pasaremos la noche en la plaza”.

3 Pero él les insistía fuertemente, de modo que ellos se fueron con él y entraron a su casa. Él les preparó una fiesta y preparó [panes] ázimos, y ellos comieron.

4 Todavía no se habían acostado, cuando los habitantes del pueblo, los hombres de Sedom, jóvenes y viejos, todos hasta el último hombre, se reunieron alrededor de la casa.

5 Y le gritaron a Lot y le dijeron: “¿Dónde están los hombres que vinieron a ti esta noche? Sácalos, e intimaremos con ellos”.

6 Entonces Lot salió a donde ellos a la entrada, cerró la puerta tras él,

7 y dijo: “Les suplico, hermanos míos, que no actúen con maldad.

8 Miren, yo tengo dos hijas que no se han unido con hombre. Permítanme traérselas, y podrán hacerles lo que les plazca; pero no les hagan nada a estos hombres, ya que ellos están al amparo de mi techo”.

9 Pero ellos dijeron: “¡Quítate de enfrente!” Y agregaron: “Este vino aquí como extranjero, ¡y ya actúa como juez! Ahora te vamos a hacer peor a ti que a ellos”. Y empezaron a empujar a Lot, y se adelantaron para romper la puerta.

10 Pero los hombres alargaron las manos y halaron a Lot para dentro de la casa con ellos, y cerraron la puerta.

11 Y a la gente que estaba a la entrada de la casa, viejos y jóvenes, los cegaron con una luz enceguecedora, de modo que no podían encontrar la puerta.

12 Entonces los hombres le dijeron a Lot: “¿A quién más tienes aquí? A tus yernos, a tus hijos e hijas, o a cualquiera que tengas en la ciudad, sácalos de este lugar.

13 Porque estamos a punto de destruir este lugar; pues el clamor contra ellos delante de YAHWÉH se ha vuelto tan grande que YAHWÉH nos ha enviado a destruirlo”.

14 Así que Lot salió y les habló a sus yernos, los que se habían casado con sus hijas, y les dijo: “Levántense, vámonos de este lugar, porque YAHWÉH está a punto de destruir la ciudad”. Pero a sus yernos les pareció que bromeaba.

15 Cuando rompía el alba, los mensajeros urgieron a Lot, diciéndole: “Levántate, toma a tu esposa y las dos hijas que te quedan, no vayas a resultar aniquilado por culpa de la maldad de esta ciudad”.

16 Todavía él se retrasaba. Así que los hombres le agarraron la mano, y las manos de su esposa y sus dos hijas –por la compasión de YAHWÉH para con él– y lo sacaron y lo dejaron en las afueras de la ciudad.

17 Después que lo llevaron afuera, uno dijo: “¡Escapa por tu vida! No mires atrás, ni te detengas en ninguna parte de la llanura; huye a los montes, no sea que resultes aniquilado”.

18 Pero Lot les dijo: “¡Oh no, YAHWÉH,

19 Tú has sido muy bondadoso con tu siervo, y me has demostrado tanta bondad al salvarme la vida; pero no puedo huir a las montañas, no vaya a ser que el desastre me alcance y muera.

20 Mira, aquel pueblo está bastante cerca para huir allá, y es pequeño; déjame huir allá, pues es pequeño, para salvar mi vida”.
DEVARIM YAHWÉH

21 Él respondió: “Muy bien, te concederé este favor también, y no aniquilaré el pueblo del que has hablado.

22 Apresúrate, huye allá, que no puedo hacer nada hasta que hayas llegado allá”. De ahí que el pueblo se llegó a conocer como Tsóar (Pequeña).

23 Cuando el sol iba subiendo sobre la tierra y Lot entraba a Tsóar,

24 YAHWÉH hizo llover sobre Sedom y Amoráh un fuego sulfuroso de YAHWÉH desde los cielos.

25 Aniquiló aquellas ciudades y toda la llanura, y a todos los habitantes de las ciudades y la vegetación del suelo.

26 La esposa de Lot miró hacia atrás, y allí mismo se convirtió en un pilar de sal.

27 A la mañana siguiente, Avraham se apresuró a ir al lugar donde había estado delante de YAHWÉH,

28 y, mirando hacia Sedom y Amoráh y toda la tierra de la llanura, vio el humo de la tierra que subía como el humo de un horno.

29 Así fue como, cuando Elohim destruyó las ciudades de la llanura y aniquiló las ciudades donde habitaba Lot, Elohim tuvo en mente a Avraham y quitó a Lot del medio del desastre.

30 Lot subió de Tsóar y se estableció en la serranía, con sus dos hijas, porque tenía miedo de habitar en Tsóar; y él y sus dos hijas vivían en una cueva.

31 Un día la mayor le dijo a la menor: “Nuestro padre está viejo, y no hay un hombre en la tierra que se llegue a nosotras según la costumbre de toda la tierra.

32 Ven, hagamos que nuestro padre beba vino, y acostémonos con él, para que podamos preservar descendencia mediante nuestro padre”.

33 Esa noche hicieron que su padre bebiera vino, y la mayor entró y se acostó con él; él no supo cuándo ella se acostó ni cuándo se levantó.

34 Al día siguiente, la mayor le dijo a la menor: “Mira, me acosté con Papá anoche; hagámoslo beber vino otra vez esta noche, para que vayas y te acuestes con él, para que preservemos de nuestro padre descendencia”.

35 Esa noche también hicieron que su padre bebiera vino, y la menor fue y se acostó con él; él no supo cuándo ella se acostó ni cuándo se levantó.

36 Así las dos hijas de Lot quedaron embarazadas de su padre.

37 La mayor tuvo un hijo y lo llamó Moav {De mi padre}; él fue el padre de los moavitas de hoy.

38 La menor también tuvo un hijo, y lo llamó Ben Amí {Hijo de mi pueblo}; él fue el padre de los amonitas de hoy.

20 Avraham viajó de allí a la región del Néguev y se estableció entre Kadesh y Shur. Mientras residía como extranjero en Guerar,

2 Avraham decía de Sarah que era su hermana. Así que el rey Avimélek de Guerar hizo traer a Sarah ante él.

3 Pero Elohim vino a Avimélek en un sueño de noche y le dijo: “Vas a morir por causa de la mujer que has tomado, porque es una mujer casada”.

4 Ahora bien, Avimélek no la había tocado. Y dijo: “Oh YAHWÉH, ¿vas a matar gente aunque sea inocente?”

5 Él mismo me dijo que era su hermana. Y ella también dijo que él era su hermano. Cuando hice esto, mi corazón estaba inocente y mis manos limpias”.

6 Y ha’Elohim le dijo en el sueño: “Yo sé que hiciste esto con un corazón inocente, y por eso te evité que pecaras contra Mí. Por eso fue que no te permití tocarla.

7 Por lo tanto, devuélvele la esposa al hombre; ya que él es profeta, intercederá por ti para salvar tu vida. Si no se la devuelves, cuenta con que morirás, tú y todos los tuyos”.

8 Temprano a la mañana siguiente, Avimélek llamó a sus siervos y les contó todo lo que había sucedido; y los hombres se asustaron muchísimo.

9 Entonces Avimélek hizo comparecer a Avraham y le dijo: “¿Qué nos has hecho? ¿Qué mal he hecho yo para que traigas tanta culpa sobre mí y sobre mi reino? Tú me has hecho algo que no debe hacerse”.

10 Y Avimélek reclamó a Avraham: “¿Cuál era entonces tu propósito al hacer esto?”

11 Avraham dijo: “Yo pensé: Seguramente no hay respeto a Elohim en este lugar, y me matarán por interés en mi esposa.

12 Y además, ella en verdad es mi hermana, hija de mi padre aunque no de mi madre; y se hizo esposa mía.

13 Así, cuando Elohim me hizo vagar lejos de la casa de mi padre, yo le dije: ‘Este es el favor que te voy a pedir: en cualquier lugar a donde vayamos, di que soy tu hermano.’”

14 Avimélek tomó ovejas y bueyes, y esclavos y esclavas, y se los regaló; y le devolvió a su esposa Sarah.

15 Y Avimélek dijo: “Mira, toda mi tierra está delante de ti; establécete donde te plazca”.

16 Y a Sarah le dijo: “Aquí le doy a tu hermano mil piezas de plata; esto te servirá de compensación delante de todos los que están contigo, y tú quedas limpia delante de todos”.

17 Avraham entonces oró a ha’ Elohim, y Elohim sanó a Avimélek y a su esposa y a sus esclavas, de modo que pudieron tener hijos;

18 porque YAHWÉH había cerrado previamente todo vientre de la familia de Avimélek por motivo de Sarah, la esposa de Avraham.

21 YAHWÉH se acordó de Sarah como había prometido, y YAHWÉH hizo por Sarah como había hablado.

2 Sarah concibió y le dio un hijo a Avraham en su ancianidad, en el tiempo del que había hablado Elohim.

3 Avraham llamó al hijo recién nacido que le había dado Sarah, Yitsjak.

4 Y cuando su hijo Yitsjak tenía ocho días, Avraham lo circuncidó, como Elohim le había ordenado.
DEVARIM YAHWÉH

5 Avraham tenía ya cien años cuando le nació su hijo Yitsjak.

6 Sarah dijo: “Elohim me ha hecho reír; todo el que lo oiga se reirá por mi causa”.

7 Y agregó; “¡Quién le hubiera dicho a Avraham que Sarah amamantaría hijos! Sin embargo le he dado un hijo en su vejez”.

8 El niño creció y lo destetaron, y Avraham hizo una gran fiesta el día en que fue destetado.

9 Sarah vio que el hijo que Hagar la egipcia le había dado a Avraham se burlaba.

10 Y le dijo a Avraham: “Echa fuera a esa esclava y a su hijo, porque el hijo de esa esclava no compartirá la herencia con mi hijo Yitsjak”.

11 El asunto angustió mucho a Avraham, porque se trataba de un hijo suyo.

12 Pero Elohim le dijo a Avraham: “No te angusties por el muchacho ni por tu esclava; en cuanto a lo que te dice Sarah, haz lo que te diga, porque es mediante Yitsjak que se perpetuará tu linaje.

13 En cuanto al hijo de la esclava, haré de él una nación también, porque él es tu descendencia”.

14 Temprano a la mañana siguiente Avraham tomo un poco de pan y un odre de agua, y se los dio a Hagar. Se los puso en el hombro, junto con su hijo, y la despidió. Y ella se puso a vagar por el desierto de Beer Sheba.

15 Cuando se le acabó el agua del odre, ella dejó al niño debajo de uno de los arbustos,

16 y fue a sentarse a la distancia, a un tiro de arco, porque pensaba ella: “No quiero ver cuando muera el niño”. Y sentada así a la distancia, alzó la voz a llorar.

17 Elohim oyó la voz del muchacho, y un mensajero de Elohim llamó a Hagar desde los cielos y le dijo: “¿Qué te preocupa, Hagar? No temas, que Elohim ha atendido la voz del muchacho donde está.

18 Ven, levanta al muchacho y tómalo de la mano, que yo haré de él una gran nación”.

19 Entonces Elohim le abrió los ojos y ella vio un pozo de agua. Ella fue y llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho.

20 Elohim estaba con el muchacho y este creció; habitó en los desiertos y se hizo arquero.

21 Vivía en el desierto de Parán; y su madre le consiguió una esposa de la tierra de Mitzraim.

DEVARIM YAHWÉH

22 En aquel tiempo Avimélek fue con Pikol, el jefe de sus tropas, y le dijo a Avraham: “Elohim está contigo en todo lo que haces.

23 Así que júrame aquí por Elohim que no tratarás falsamente conmigo ni con mis amigos y parientes, sino que tratarás conmigo y con la tierra en la que has residido como extranjero tan lealmente como he tratado yo contigo”.

24 Y Avraham dijo: “Lo juro”.

25 Entonces Avraham le reprochó a Avimélek por el pozo de agua que los siervos de Avimélek le habían arrebatado.

26 Pero Avimélek dijo: “Yo no sé quién hizo eso; tú no me lo dijiste, ni había oído de eso hasta el día de hoy”.

27 Avraham tomó ovejas y bueyes y se los dio a Avimélek, y los dos hicieron un convenio.

28 Avraham entonces apartó siete ovejas del rebaño,

29 y Avimélek le dijo a Avraham: “¿Qué significan esas siete ovejas que has puesto aparte?”

30 Él respondió: “Vas a aceptarme estas siete ovejas como prueba de que yo cavé este pozo”.

31 Desde entonces se llamó aquel lugar Beer Sheva {Pozo del Juramento}, porque allí hicieron los dos un juramento.

32 Después que concluyeron el convenio en Beer Sheva, Avimélek y Pikol, el jefe de sus tropas, se retiraron y volvieron a la tierra de los filisteos.

33 [Avraham] plantó un tamarisco en Beer Sheva, e invocó allí el nombre de YAHWÉH, ‘El-Olam {El Eterno}.

34 Y Avraham residió durante mucho tiempo en la tierra de los filisteos.
DEVARIM YAHWÉH

22 Algún tiempo después, ha’ Elohim puso a prueba a Avraham. Le dijo: “Avraham”, y él contestó: “Heme aquí”.

2 Y dijo: “Toma a tu hijo único, a Yitsjak, a quien amas, y ve a la tierra de Moriáh, y ofrécelo allí como ofrenda quemada en uno de los montes que te mostraré”.

3 Así que temprano a la mañana siguiente, Avraham aparejó su asno y llevó consigo a dos de sus siervos y a su hijo Yitsjak. Partió la leña para la ofrenda quemada, y se dirigió al lugar del que le había hablado ha’ Elohim.

4 Al tercer día Avraham miró y alcanzó a ver el lugar en la distancia.

5 Entonces Avraham dijo a sus siervos: “Ustedes quédense aquí con el asno. El muchacho y yo subiremos allá; adoraremos y volveremos a ustedes”.

6 Avraham tomó la leña para la ofrenda quemada y se la puso encima a su hijo Yitsjak. El mismo tomó el fuego y el cuchillo; y los dos caminaron juntos.

7 Entonces Yitsjak le dijo a su padre: “¡Padre!” y él respondió: “Sí, hijo mío”. Y él preguntó: “Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está la oveja para la ofrenda quemada?”

8 Y Avraham dijo: “Elohim proveerá una oveja para Su ofrenda quemada, hijo mío”. Y los dos siguieron caminando juntos.

9 Llegaron al lugar que ha’ Elohim le había indicado. Avraham edificó allí un altar; bajó la leña; ató a su hijo Yitsjak; lo puso sobre el altar, encima de la leña.

10 Y Avraham tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.

11 Entonces un mensajero de YAHWÉH lo llamó desde los cielos: “¡Avraham! ¡Avraham!” Y él respondió: “Aquí estoy”.

12 Y le dijo: “No levantes la mano contra el muchacho, ni le hagas nada. Porque ya sé que respetas a Elohim, pues no Me has negado a tu hijo único”.

13 Cuando Avraham levantó la vista, su mirada se posó en un carnero que estaba atrapado en la espesura por los cuernos. Así que Avraham fue y tomó el carnero y lo presentó como ofrenda quemada en lugar de su hijo.

14 Y Avraham llamó aquel sitio YAHWÉH Yiréh, de ahí el presente dicho: “En el monte de YAHWÉH será provisto”.

15 El mensajero de YAHWÉH llamó desde los cielos a Avraham por segunda vez,

16 y le dijo: “Juro por mí mismo, declara YAHWÉH: que por cuanto has hecho esto y no has retenido a tu hijo único,

17 Yo pondré Mi bendición sobre ti y haré a tus descendientes tan numerosos como las estrellas de los cielos y las arenas de la playa; y tus descendientes se apoderarán de las puertas de sus enemigos.

18 Todas las naciones de la tierra se bendecirán por medio de tus descendientes, porque tú has obedecido Mi Voz”.

19 Avraham entonces regresó a sus siervos, y salieron juntos hacia Beer Sheva; y Avraham se quedó en Beer Sheva.

20 Algún tiempo después, le dijeron a Avraham: “Milkah también le ha dado hijos a tu hermano Najor:

21 Uts el primogénito, y Buz su hermano, y Kemuel el padre de Aram;

22 y Késed, Jazó, Pildash, Yidlaf, y Betuel”

23 Betuel fue el padre de Rivka. Estos ocho le dio Milkah a Najor, el hermano de Avraham.

24 Y su concubina, que se llamaba Reumah, también le dio hijos: Tébaj, Gájam, Tájash, y Maakhah.
DEVARIM YAHWÉH

Melejim Bet/ 2 de Reyes 4:1-37

4 La esposa de uno de los talmidim de los profetas se quejó a Elishá: “Tu siervo, mi esposo murió” ella dijo, “y tú sabes que él temía a YAHWÉH. Ahora un acreedor ha venido a tomar mis dos hijos como sus esclavos.”

2 Elishá le preguntó: “¿Qué debo hacer por ti? Dime, ¿qué tienes en la casa?” Ella respondió: “Tu sierva no tiene nada en la casa, sólo una vasija de aceite con el que me unjo.”

3 Entonces él dijo: “Ve y pide prestados recipientes de todos tus vecinos, recipientes vacíos; ¡y no pidas sólo unos pocos!

4 Entonces entra, cierra la puerta, contigo y tus hijos dentro; y echa el aceite en todos esos recipientes; y según estén llenos, ponlos a un lado.”

5 Así que ella lo dejó y se encerró con sus hijos. Ellos le traían los recipientes mientras ella los llenaba.

6 Cuando los recipientes estaban llenos, ella dijo a sus hijos: “Tráeme otro recipiente”; Pero ellos respondieron: “No hay otro recipiente.” Entonces el aceite dejó de fluir.

7 Ella vino y se lo dijo al hombre de Elohim; y él dijo: “Ve, vende el aceite y paga tu deuda; entonces tú y tus hijos pueden vivir de lo que ha quedado.”

8 Un día Elishá visitó Shunem, y una mujer acomodada que vivía allí lo presionó para que se quedara y comiera pan. Después de esto, cuando él pasaba por allí, paraba para comer allí.

9 Ella dijo a su esposo: “Puedo ver que éste que siempre para en nuestra casa es un hombre Kadosh de Elohim.

10 Por favor vamos a edificarle una pequeña habitación en la azotea. Pondremos allí una cama y una mesa para él, y una banca y un candelero. Entonces, cuando él venga a visitarnos, puede quedarse ahí.”

11 Un día Elishá vino a visitar, y fue a la habitación superior para recostarse.

12 El dijo a Guejazi su sirviente: “Llama a esta Shunamit.” Él la llamó, y cuando ella vino,

13 le dijo a él: “Dile esto: ¡Tú has tenido tanta hospitalidad! ¿Qué puedo hacer para demostrar cuánto lo aprecio? ¿Quieres que le diga algo al rey por ti? ¿O al comandante del ejército?” Ella respondió: “Yo estoy feliz viviendo como vivo, entre mi propio pueblo.”

14 El dijo a Guejazi: “¿Qué, entonces, será hecho por ella?” Guejazi respondió: “Hay una cosa, ella no tiene hijo, y su esposo es viejo.

15 Elishá dijo: “Llámala.” Después que él la llamó, ella se paró en el umbral de la puerta.

16 El dijo: “El año que viene, cuando llegue la temporada, tú estarás viva y abrazarás un hijo.” Ella respondió: “¡No, mi amo, hombre de Elohim, no mientas a tu sierva!”

17 Pero la mujer concibió y dio a luz un hijo el año siguiente cuando la temporada llegó, así como le había dicho Elishá.

18 Cuando el niño creció, salió un día para estar con su padre, que estaba con los segadores.

19 De repente él gritó a su padre: “¡Mi cabeza! ¡Mi cabeza duele!” El dijo a su sirviente “Llévalo a su madre.”

20 Cuando lo había tomado y traído a su madre, él estuvo sentado en sus regazos hasta el mediodía; y entonces murió.

21 Ella subió y lo acostó en la cama del hombre de Elohim, cerró la puerta y salió.

22 Ella llamó a su esposo, y dijo: “Por favor mándame uno de los sirvientes con un asno. Tengo que ir al hombre de Elohim tan deprisa como pueda, regresaré enseguida.”

23 El preguntó: “¿Por qué vas a él hoy? No es Rosh Jodesh y no es Shabat.” Ella dijo: “Paz; no hay mal en esto.”

24 Entonces ella ensilló el asno y ordenó a su sirviente: “cabalga lo más rápido que puedas; no te detengas por mí sin que yo te lo diga.”

25 Ella salió y llegó al hombre de Elohim en el Monte Karmel. Cuando el hombre de Elohim la vio a la distancia, dijo a Guejazi su sirviente: “Mira, allá viene esa Shunamit.

26 Corre a encontrarte con ella, y pregúntale: “¿Está todo bien contigo? ¿Con tu esposo? ¿Con el niño?” Ella respondió: “Todo está bien.”

27 Pero cuando llegó al hombre de Elohim en la colina, agarró sus pies. Guejazi vino a empujarla fuera, pero el hombre de Elohim dijo: “Déjala estar, su alma está en gran aflicción, pero YAHWÉH me ha ocultado lo que es, Él no me lo ha dicho.”

28 Entonces ella dijo: “¿Pedí yo a mi amo un hijo? ¿No te dije que no me engañaras?”

29 Entonces Elishá dijo a Guejazi: “Ciñe tus lomos, toma mi báculo en tu mano, y sal de camino. Si te encuentras con alguien, no lo saludes; si alguien te saluda, no respondas; y pon mi báculo sobre el rostro del niño.”

30 La madre del niño dijo: “Como YAHWÉH vive, y como tu alma vive, no te dejaré. Él se levantó y la siguió.

31 Guejazi había ido delante de ellos y puso el báculo sobre el rostro del niño, pero no hubo sonido ni signos de vida. Así que se devolvió a Elishá, y se lo dijo: “El niño no se despertó.”

32 Cuando Elishá llegó a la casa, allí estaba el niño, muerto y acostado en la cama.

33 El entró, cerró la puerta tras ambos y oró a YAHWÉH.

34 Entonces se puso sobre la cama y se acostó encima del niño, poniendo su boca sobre la boca de él, sus ojos sobre los ojos de él y sus manos en las manos de él, mientras él se extendía sobre el niño, su carne comenzó a entrar en calor.

35 Entonces descendió, caminó alrededor de la casa por un rato, subió de nuevo y se extendió sobre el niño siete veces y el niño abrió sus ojos.

36 Elishá llamó a Guejazi, y dijo: “Llama a esta Shunamit.” Así que él la llamó; y cuando ella vino a él, él dijo: “Levanta a tu hijo.”

37 Ella entró, cayó a sus pies e hizo reverencia inclinándose a tierra y tomó a su hijo y salió.
DEVAR TORÁH

YAAKOV/SANT. 2:14-24

La verdadera fe
14 Hermanos míos, si alguno dice que tiene fe y no tiene obras, ¿de qué sirve? ¿Puede acaso su fe salvarlo?
15 Si un hermano o una hermana están desnudos y les falta la comida diaria,
16 y alguno de ustedes les dice: “Vayan en paz, caliéntense y aliméntense bien”, pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve?
17 Así también la fe, si no tiene obras, está muerta en sí misma.
18 Sin embargo, alguno dirá que tú tienes fe, y yo tengo obras. ¡Pues muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras!
19 Tú crees que hay un Elohim. Haces bien. Pero también los demonios lo creen y tiemblan.
20 Pero, ¿no quieres reconocer, hombre vano, que la fe sin obras está muerta?
21 ¿No se justificó por las obras a nuestro padre Avraham, cuando ofreció a su hijo Yitzhak sobre el altar?
22 Ves que la fe actuaba juntamente con sus obras y que la fe quedó completa por las obras.
23 Y se cumplió la Escritura que dice: “Avraham le creyó a YAHWÉH, y se le contó por justicia; y lo llamaron amigo de Elohim.
24 Ya ven ustedes que al hombre se lo justifica por las obras y no solamente por la fe.
DEVAR TORÁH

SEGUNDA LECTURA DEL BRIT HADASHÁ

GALATIYIM/Gál. 4:21-31

21 Díganme, los que quieren estar bajo la ley: ¿No escuchan la ley?
22 Porque está escrito que Avraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y otro de la libre.
23 Pero mientras que el de la esclava nació según la carne, el de la libre nació por medio de la promesa.
24 En estas cosas hay una alegoría, pues estas mujeres son dos alianzas: Hagar es la alianza del monte Sinay que engendró hijos para esclavitud.
25 Porque Hagar representa al Sinay, montaña que está en Arabia y corresponde a la Yerushalayim actual, la cual es esclava juntamente con sus hijos.
26 Pero la Yerushalayim de arriba, la cual es nuestra madre, es libre;
27 porque está escrito: Alégrate, oh estéril, que no das a luz; prorrumpe en gritos de júbilo y levanta la voz, tú que no estás de parto; porque más son los hijos de la abandonada que los de la que tiene marido.
28 Ahora bien, hermanos, ustedes son hijos de la promesa tal como Yitzhak.
29 Pero como en aquel tiempo, el que fue engendrado según la carne perseguía al que había nacido según el espíritu, así es ahora también.
30 Pero, ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo; porque jamás será heredero el hijo de la esclava con el hijo de la libre.
31 Así que, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la libre.
DEVAR TORÁH